Hoy mientras escucho el nuevo disco de DM (Sounds of the Universe), les dejo unos párrafos que me han parecido muy interesantes del libro que leo actualmente, de Joan Chittister.
AFRONTAR LA REALIDAD
Cierto día el maestro dijo: “es mucho más fácil viajar que quedarse quieto”. ¿Por qué? – quisieron saber los discípulos.
“Porque – dijo el maestro –, mientras viajas hacia un objetivo, puedes aferrarte a un sueño. Cuando te paras, tienes que afrontar la realidad”.
“Pero ¿Cómo cambiaremos si no tenemos objetivos o sueños? – preguntaron los discípulos.
“El verdadero cambio es involuntario. Afronta la realidad, y tendrá lugar el cambio involuntario”.
LA ADULTEZ
Todo el mundo necesita un mentor que le guíe de la oscuridad a la luz, de lo extraño a lo familiar, de lo dificil a lo experimentado. Pero no podemos tener quien nos lleve de la mano por siempre. Finalmente, en algún momento difícil nos encontramos solos. Aislados, privados de consejo, nosotros mismos somos nuestro último recurso.
Entonces únicamente los recursos enterrrados en nosotros son la medida final de nuetsra capacidad de funcionar bien bajo presiones de toda clase: morales, sociales y espirituales. Llegamos al punto d ela madurez. Desarrollamos el poder que cuenta, el poder de controlarnos a nosotros mismos.
Pero tenemos que renunciar al poder para conseguirlo.
La adultez es la capacidad de tratar finalmente con la vida por nosotros mismos, de considerar nuestras decisiones y sopesar sus consecuencias, de funcionar para los demás y para nosotros mismos, de reverenciar los talentos ajenos y propios...
El crecimiento depende de lo que se aprenda de los demás. Y aprender de los demás depende de la humildad, de estar dispuesto a someter esas falsa sensación de poder ilimitado a la experiencia, la visión y el penetrante corazón de otro.
AFRONTAR LA REALIDAD
Cierto día el maestro dijo: “es mucho más fácil viajar que quedarse quieto”. ¿Por qué? – quisieron saber los discípulos.
“Porque – dijo el maestro –, mientras viajas hacia un objetivo, puedes aferrarte a un sueño. Cuando te paras, tienes que afrontar la realidad”.
“Pero ¿Cómo cambiaremos si no tenemos objetivos o sueños? – preguntaron los discípulos.
“El verdadero cambio es involuntario. Afronta la realidad, y tendrá lugar el cambio involuntario”.
LA ADULTEZ
Todo el mundo necesita un mentor que le guíe de la oscuridad a la luz, de lo extraño a lo familiar, de lo dificil a lo experimentado. Pero no podemos tener quien nos lleve de la mano por siempre. Finalmente, en algún momento difícil nos encontramos solos. Aislados, privados de consejo, nosotros mismos somos nuestro último recurso.
Entonces únicamente los recursos enterrrados en nosotros son la medida final de nuetsra capacidad de funcionar bien bajo presiones de toda clase: morales, sociales y espirituales. Llegamos al punto d ela madurez. Desarrollamos el poder que cuenta, el poder de controlarnos a nosotros mismos.
Pero tenemos que renunciar al poder para conseguirlo.
La adultez es la capacidad de tratar finalmente con la vida por nosotros mismos, de considerar nuestras decisiones y sopesar sus consecuencias, de funcionar para los demás y para nosotros mismos, de reverenciar los talentos ajenos y propios...
El crecimiento depende de lo que se aprenda de los demás. Y aprender de los demás depende de la humildad, de estar dispuesto a someter esas falsa sensación de poder ilimitado a la experiencia, la visión y el penetrante corazón de otro.
